Dylan ¿premio Nobel?

PEDRO GARCÍA CUETO

Dylan’s most intense period of wild inspiration and creativity ran from the beginning of 1965 to the summer of 1966.

Vivimos tiempos donde la realidad supera a la ficción, si antes esperábamos que un premio Nobel se le concediese a un escritor, ahora se concede a un músico, también asistimos al espectáculo lamentable de que todo el mundo escriba, los que salen en la tele, los deportistas, los actores, etc. La profesión de escritor es un cajón de sastre donde entra todo el mundo, porque sacar un libro ya no es patrimonio de sesudos intelectuales, sino de cualquiera que se pague la edición o de cualquier famoso que se enriquezca con un libro sin ser escritor.

Esta banalidad y mediocridad de nuestro mundo hace comprensible que un músico gane un premio Nobel, he asistido estupefacto a sesudos críticos diciendo que la poesía empezó con la oralidad, con los antiguos rapsodas para justificar el premio, cosa cierta, pero no suficientemente explicativa para que un músico se lleve un premio de Literatura, ¿por qué no dan los próximos Grammy a un escritor? Todo es absurdo y nuestro mundo actual, donde nuestros jóvenes se entretienen sin saber casi de nada (se puede ver en las aulas, el panorama es demoledor para un docente), también caben todas las combinaciones.

No quito que Dylan sea un gran cantante, aunque no es de mi estilo, me quedo con McCartney o Paul Simon, sin olvidar al gran Lennon, pero no conozco sus libros, son de memorias y sus letras son canciones, unos dicen que poemas, bueno, entonces todo son poemas, cualquier frase bonita que digamos o pretendidamente reflexiva es un poema.

Nuestro mundo ha ido despreciando a los intelectuales, los escritores esperan, como leí una vez a Juan José Millás a que los pretendidamente lectores de la Feria del Libro acaben de hacer cola para que les firme Belén Esteban o Los Auryn (grandes escritores, claro) y que se fijen en él, un escritor de verdad.

Si nuestra sociedad es casi analfabeta y los políticos nos echan telebasura en la tele para adocenarnos más, nada se puede hacer, ¿quién enseña en las aulas algo con sentido si no se sabe nada de antemano?

Dylan gana el Nobel y los muchos escritores que se lo merecen se sientan a esperar que le den los Grammy, mientras el mundo va mal y nuestro presidente en funciones jamás habla de cultura, ¿para qué? ¿es que acaso le importa a alguien? Felicidades, Dylan, un gran poeta de nuestro tiempo, aunque ahora me apetece más escuchar a John Lennon.

Comentarios

  1. La respuesta está en el viento, Pedro.

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  2. Aberrante el premio de "LITERATURA"! Y ¿músico? La "posición" de sus manos en el piano que registra esta foto no es mala sino PÉSIMA!!!.

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